El encuadre honesto
El registro por foto y por voz produce estimaciones. Identificar qué hay en el plato funciona notablemente bien; estimar cuánto es genuinamente difícil — una cámara no puede pesar arroz. Espera que la identidad esté bien y que las porciones merezcan un vistazo.
Exactamente para eso existe la pantalla de revisión: todo es editable antes de entrar a tu diario, y los alimentos que más te importan toman dos segundos de corregir.
Mejorar las estimaciones
- Di más. En voz (y en descripciones de foto), las cantidades explícitas se respetan — "200 gramos de arroz" le gana a "un poco de arroz".
- Fotografía claro. Un plato, luz decente, tomado más o menos desde arriba. Los ingredientes tapados o licuados son lo más difícil.
- Prefiere la precisión donde es barata. Los productos envasados merecen el código de barras o el escaneo de etiqueta — los datos de etiqueta son exactos de una forma que la estimación nunca va a ser.
¿La imperfección rompe la matemática?
Menos de lo que temerías. Tu gasto se calibra contra tu tendencia de peso — un registro consistente, incluso imperfecto, sigue produciendo una estimación útil. La consistencia le gana a la precisión; las dos le ganan a ninguna.
La única línea dura
Nunca dependas del registro con IA para alérgenos ni para nada donde una respuesta equivocada pueda dañarte. Esa información pertenece a la etiqueta del producto, leída con tus propios ojos — mira nuestro Aviso de salud.