La mentalidad
Algunas comidas no se pueden medir, y fingir lo contrario no ayuda a nadie. El objetivo en esos días no es la precisión — es mantener tus datos lo bastante honestos como para que el algoritmo saque las conclusiones correctas.
El manual, en orden de esfuerzo
- Estima razonablemente. Una foto o una comida descrita te da una aproximación sana; las pistas explícitas ("plato grande", "frito") la afinan. Una estimación razonable es un dato mucho mejor que nada.
- Carga rápida del aproximado. ¿El restaurante publica sus números, o puedes tantear el orden de magnitud? Tipea los totales directamente.
- Marca el día incompleto. Si una parte real del día quedó sin registrar y adivinar se siente mal, márcalo incompleto — se excluye de la matemática en lugar de leerse como un día bajo en calorías.
Lo único a evitar: registrar medio día y dejarlo sin marcar. Ese es el caso que sesga tus promedios en silencio.
¿Un día raro hace daño?
No. El algoritmo trabaja sobre ventanas de varias semanas y los cambios se amortiguan — un solo día atípico, registrado o excluido, es ruido que está construido para absorber. Come la cena de cumpleaños; sé honesto con el diario; sigue adelante.