La etiqueta al lado de tu número
Tu estimación de gasto lleva una etiqueta, bajo el encabezado Precisión, que refleja una sola cosa: cuánto registro reciente la respalda.
- Calibrando — la estimación es normalmente todavía el cálculo de la configuración. El algoritmo necesita siete días completos registrados dentro de su ventana de tres semanas antes de producir un número propio, así que en esta etapa suele estar sosteniendo la cifra que salió de tu configuración y esperando. (El chip cuenta una ventana más corta que la estimación, así que puede quedar un día o dos atrás de un número que ya empezó a moverse — ver abajo.)
- Refinando — ya fluyen datos reales y la estimación está convergiendo activamente hacia tu gasto real. Espera que se mueva durante esta etapa; eso es el sistema funcionando.
- Refinada — tus últimas semanas están registradas con consistencia y la estimación descansa sobre evidencia sólida. Desde acá los cambios tienden a ser chicos y significativos.
- En pausa — las actualizaciones están detenidas porque los datos recientes son muy escasos; el último nivel de confianza se conserva por debajo (mira por qué tu gasto está en pausa).
Mientras la etiqueta diga Calibrando, las cifras de cambio — cuánto se movió tu gasto en los últimos 3, 7, 14, 30 y 90 días — se ocultan en vez de mostrarse en cero. Todavía no hay nada contra qué compararlas.
Cómo subir
La confianza es función directa de los días registrados en las últimas dos semanas. Siete días registrados en los últimos catorce te llevan de Calibrando a Refinando. Catorce llegan a Refinada.
El chip y la estimación responden a ventanas distintas, y por eso pueden discrepar unos días. La estimación empieza a medir cuando hay siete días registrados dentro de su ventana de tres semanas; el chip se mueve cuando hay siete dentro de los últimos catorce. Registra cuatro días esta semana y tres hace quince días y tienes lo primero sin lo segundo — el número ya se está moviendo mientras el chip todavía dice Calibrando. No hay truco más allá de los dos hábitos sobre los que corre todo el sistema: registra tus días, pésate con regularidad.
Por qué importa
El check-in semanal se apoya en la estimación de gasto para sugerir objetivos nuevos. A mayor confianza, más ancladas están esas sugerencias en tu realidad y no en una fórmula — al principio, tómalas como direccionalmente correctas; en Refinada, son lo más personal que esto puede ser.
Tus primeras tres semanas recorre todo ese período en orden. Mientras la estimación siga calibrando, el check-in directamente no va a proponerte un cambio de objetivos: te muestra tus objetivos actuales sin cambios y te avisa que todavía está aprendiendo. Es deliberado, no una falla. Mira aplicar o mantener tus objetivos.
Una nota de vocabulario, por si lo notas: la pantalla del check-in llama Confiable a la tercera etapa, en vez de Refinada. Es la misma etapa, contada igual.